Es un mundo que está en auge, y cada vez hay más gente que compra vía Internet, sólo hay que pensar que en el 2006, según el portal Red.es, el tráfico aumentó un 30%; y en el 2007, un 58%, por lo que muchas compañías tradicionales quieren poder vender sus productos a través de la web. Algunos de los problemas que tiene este tipo de ventas son los siguientes: retrasos de entrega, duplicado de pedidos, falta de shock e, incluso, en casos extremos: cargos incorrectos, entregas equivocadas… por tanto, muchos consumidores se echan atrás en el momento de comprar, pero con unos sencillos consejos conseguiremos ver que es una compra como otra cualquiera, sin ningún tipo de dificultad:
1.Seguridad. Hay que asegurarse que la página ofrezca diversos tipos de pago, esta es una manera de conocer si posee la infraestructura adecuada.
2.Precio final: en esto debemos tener cuidado por una razón: hay páginas que para lograr que la gente se fije en la página, suelen poner el precio sin IVA, para que aparente más barato y así, que la gente se fije y compre. Por tanto, esta información debe aparecer desde el principio.
3.Oferta: no compres nada sin haber comparado antes los precios en varias páginas.

